30 abril 2007

AINOA Y ALEX, PEQUEÑOS QUADTREROS

Esta entrada en el blog, está inspirada en la grabación de dos trompos completos que ayer se pegó mi hijo Alex, de 4 años, casi 5, en una gravera, y que está visible más abajo. ¡¡IM-PRESIONANTE!!
Hace más de tres años, con toda la ilusión, compramos el primer quad de la familia. En una oferta que me llegó a traves de internet, un miniquad chino, por supuesto, pero muy resistente y bien acabado, se ofertaba por solo 650€.

Como acabábamos de recibir la debolució de hacienda, pensamos en hacer un buen regalo a los peques. Ainoa, mi trocito de cielo a la que quiero con locura, fué la encargada de estrenarlo con 6 añitos.

Me sorprendió la facilidad con la que se desenvolvia desde el principio, lo rápido que aprendió y la madurez y seriedad que ponia en el pilotaje de su miniquad (que no juguete). Lo tomó como algo muy serio y desde entonces me sigue sorprendiendo dia a dia por su saber hacer. Ha ganado en responsabilidad y pregunta constantemente por las normas de circulación. Estoy seguro que cuando llegue la edad en que se tenga que desenvolver en la jungla del tráfico, estará muchísimo más preparada que el resto. Sencillamente, creo que es imprescindible que lo asimilen desde bien pequeños.

Alex solo tenía 2 añitos y para él aún era un trasto demasiado grande, aunque era capaz de llevarlo con su hermana sentada detrás, guiandolo y enseñandole.

Tanto creció la chiquilla, que el quad chino se le quedó pequeño. Ya no subia por las empinadas cuestas, con lo que necesitaba otro.... y en ese momento recibí una oferta irresistible.

Un quad de 50cc. de dos tiempos, homologado para dos plazas como ciclomotor, valorado en 2500€ comprandolo nuevo (un Dinly Helix 50, chino también, aunque con el importador Factory Bicke a un paso de casa)
Había sido de una chica que lo usaba para ir a trabajar. Tenia un año, pero estaba de caramelo, impecable.
Por solo 1200€, entró el segundo quad en casa.


El quad pequeño aún era grande para Alex, aunque cada vez lo pilotaba con más soltura. Hasta que con ¡3 años!!, se vió capaz de pilotar el solito, acompañado por mi y por su hermana, en la finca privada de Juanfran. Gastó el depósito entero el primer dia. Desde entonces, se apunta a todas, por lejos que sea.

Es increible la facilidad que muestran los peques a la hora de aprender. Son esponjas. Son capaces de asimilar todas las explicaciones y llevarlas a cabo casi a la perfección.

Además, he vivido en mis carnes la experiencia de ver como un dia se enciende la chispa. No se como explicarlo. El salto cualitativo en el dominio del cuerpo al pilotar, aparece de repente.

Ya no es el quad el que lleva al niño.

Es el niño el que domina el quad.


De repente, todo lo que el pesado del papa le habia explicado, de pilotar de pie en los baches, de equilibrar los pesos para mantener la estabilidad (¿papa, que es "estabilidad"?¿y "equilibrar"?¿y que significa "peso"?), aprender a guardar las distancias con los primeros, de hechar el cuerpo hacia adelante en las subidas y atras en las bajadas... todo.... como por arte de magia ¡chas!, aparece.

Es un momento mágico, pero te hace reflexionar sobre la peligrosidad de todo.

Estas imagenes del pequeñajo las grabé mientras el corazón quería salir disparado de mi caja torácica de puro miedo. No pasó nada. Algo para recordar. Tan solo una anecdota.



Y más tarde, con su bicicleta, similar a la que tienen casi todos los niños, se pegó un leñazo de la óstia... como casi todos los niños.
Resultado: Lloros desconsolados por dos minutos, una rodilla pelada y un buen golpe en el lado derecho de su cuerpecito. A los 10 minutos, volvia a subir en la bici para jugar con los amigos. Ya no se acordaba. Si me la hubiese pegado yo, mi semanita en el hospital no me la quita nadie... más rehabilitación, vendajes, escayolas, etc...

Hay que entender que el peligro está ahí. Que hay que intentar minimizar riesgos con buenas protecciones, pero sobre todo con educación, enseñando donde están los límites físico y lógicos, y que ocurre cuando estos se superan.

Les intento enseñar que la velocidad y la competición es algo muy peligroso. Bonito pero peligroso. Que lo verdaderamente importante es llegar habiendo disfrutado del camino.

Creo que mis dos hijos tienen un notable alto en esta asignatura. Y me hacen sentir orgulloso.

Y lo mejor de todo. Ellos se convierten en profesores de sus amigos y familiares siempre que tienen oportunidad. Les enseñan con pasión, pero también les recriminan si hacen algo fuera de lógica o peligroso cuando les dejan conducir sus quads. Así sus más allegados, la gente más importante para ellos, comparte y aprende estos bueno hábitos.

Frase del dia:

"Dale un pescado a un pobre, y comerá un dia.

Enseñale a pescar y comerá todos los dias"

-probervio chino-

2 comentarios:

  1. Hola esta vez me perdi la derrapada del Alex, pero como siempre la ciencia y la tecnologia me lo enseñaron, se que os lo pasasteis de p.m. porque desde que os fuisteis y volvisteis pasaron mas de tres horas, menuda excursion, esperando que la proxima vez sea yo unos de los que van y no solo mi quad el privilegiado de ir.
    Saludos a todos
    Los que entran en este blog sean todos saludados..........

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  2. JJOOOOOOOOODD...........ER con el Alex.si me lo acuerdo del verano pasado controlando el quad pero sin frenar....con Ainoa detras para que no nos marque las ruedas por encima de la espalda , y el chiquitin ya derrapa.....ha nacido una estrella . ????que nos depara el futuro?????os lo imaginais con diez añitos????
    Luis. desde Schüpfheim.

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