18 febrero 2009

OTRO MÁS EN EL CLUB...

Este fin de semana, por fin, pude disfrutar de dos días de fiesta seguidos. El sábado y el domingo. Sin pensárnoslo demasiado, nos fuimos al camping, pasando de frio y mal tiempo.

Lo cierto es que creía que sería un fin de semana tranquilo, porque ni Jordi, ni los Juanes (Juanma, Joan y Quintana), ni Emilio subían. Y salir yo solo en quad es algo que me tengo prohibido por principios. Si me para la policía, al menos que seamos dos a quien sancionen. Llámalo compañerismo…

Así que me planteé un fin de semana mecánico, para repasar quads. Estaban muy sucios de las últimas salidas, ya que cada vez que en los últimos dos meses íbamos a lavarlos, las tuberías del agua estaban congeladas. Además, faltaba apretar algún que otro tornillo, re-tensar y lubricar cables, hinchar neumáticos y esas cosillas.

Nada más llegar, sorpresa. Mi cuñado Raúl y familia también pasarían el fin de semana en el camping. Han comprado la caravana a mis suegros y ahora ya somos vecinos oficiales (antes también venían muy a menudo, pero más de prestado)

Al verme lavar los quads, enseguida me echó una mano. Una vez limpitos y relucientes, mi sobrinillo Raúl y mi hijo Alex, estaban locos por hacer una excursión en quad. Así que bajo un cielo azul espectacular, los preparamos con ropa de abrigo y pusimos en marcha el Suzuki, el Derbi y el pequeño Dinly de 50cc.
Fue la primera toma de contacto real de mi cuñado con los quads, pues nunca antes había llevado uno, pese a que su idea es poder comprárselo en breve.

Así pues, nos pusimos en marcha por unos caminos súper-embarrados y llenitos de agua.
Atomarporculolalimpiezaexaustivadelosquads… y a disfrutar como cochinos en un charco.

Lo más destacable de la salida, un grupo de 5 pinos de más de 15 metros de altura que los últimos vientos habían derribado, apilados unos sobre otros, cortando el camino. La determinación de Raúl de quitarlos de en medio fue vital para no tener que dar la vuelta. Ahí descubrimos que la buena vida disminuye el fondo físico de forma espectacular. Más asfixiados que un atún en una pescadería, ganamos la batalla y liberamos el camino. Acabamos físicamente agotados pero victoriosos. Los enanos disfrutaron y a los mayores nos quedaron ganas de más quad... pero otro día.
Así que planificamos una salida de verdad para el domingo, aunque sin abusar de madrugón, que solo era una toma de contacto…

Pese a que amaneció un día tontorrón, hacia frio pero no era intenso, buena cantidad de niebla y algún rayo de sol que conseguía atravesar la bruma. El primer punto de parada, iba a ser la gasolinera de Prats del Lluçanes, pues los trastos andaban secos.

Al salir de repostar, decidimos no ir demasiado lejos, pues ya era bastante tarde, sobre las 10:40 A.M. y no era cuestión de tener bronca con las esposas (se llaman así porque te atan y aprietan y no es fácil deshacerte de ellas)
Así, monté una ruta de vistas increíbles pero más bien corta. Buenos caminos, sin trialeras ni vadeos, con alguna subidita espectacular y muchísimo barro.

Una delicia de paseo… para mí, que estoy acostumbrado y llevaba buena ropa técnica. Mi cuñado Raúl, con chándal, deportivas y un forro polar, estaba chorreando, muerto de frio y con los dolores y calambres que salen cuando usas músculos que no habías usado nunca antes de esa manera (todos hemos pasado por eso en los primeros días de quad), pero contento.

La verdad es que me sorprendió gratamente. Para ser su primera vez, aguantó perfectamente y consiguió seguir un ritmo bastante bueno. Sobre las 12 del mediodía, paramos a almorzar, aunque vista la hora, tomamos un aperitivo (un par de coca colas y unas patatas fritas) en un lugar de lo más agrícola, con sus pavos reales y sus gallinas por medio de la carretera desierta.

Por supuesto, faltaba el bautismo de quad. En el charco más grande que encontré, le pedí que se esperara, que iba a hacerle unas fotos con el móvil. No sé que tienen los charcos y los quads, que siempre que voy a fotografiar o filmar a alguien atravesando uno, lo suele hacer gas a fondo, con lo que la foto sale espectacular, pero el individuo queda chorreando de punta a rabo. Y esta no fue una excepción.

Es más, al no llevar cámara decente, las fotos las hice con el móvil, y le pedí si podía volver a pasar para grabarlo en video. Y como ya andaba chorreando, aceptó de buen grado… ”Cuñao” ¡bautizado quedas!


La vuelta al camping, fue a buen ritmo, sin incidencias, a parte de un buen salto que dimos los dos (¡ya se atrevía con saltos!) y que él no pudo recepcionar bien al no esperárselo y una colada en un desvío por ir demasiado alegres.

Una vez allí, otro palizón limpiando de nuevo los quads llenitos de barro, “dejavú” del día anterior.
Buen fin de semana, más movido de lo que esperaba, pero… ¡joder, como lo necesitaba!

Frases del día:

“Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.”
-Charles Chaplin (1889-1977)-

“Las tías ven las películas porno hasta el final,
solo para ver si los protagonistas se casan…
A los tíos, con ver un minuto y pico nos sobra”

–Conversación real escuchada en un bar-

2 comentarios:

  1. que suerte el poder disfrutar de las maravillas que tiene la vida y mas aun si es con los seres mas queridos...que felicidad siento al leer cada palabra, cada punto y cada coma, pues me demuestra lo feliz que eres, y eso me da fuerza y mucho valor...eres una excelente persona!!!!

    saludos a ti y a tu familia !!!


    a seguir disfrutando!!!!

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  2. Gracias noe!!

    Espero que los resultados de las pruebas que esperabas fueran buenas. De corazón.

    ¡Un abrazo muy fuerte!!

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